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martes, 22 de noviembre de 2011

VIOLENCIA CONTRA LA MUJER



Para la violencia ejercida en el ámbito doméstico, véase violencia doméstica.
Para la violencia ejercida en la atención del parto, véase violencia obstétrica.


Una víctima de violencia contra la mujer.

La violencia contra la mujer es todo tipo de violencia ejercida contra la mujer por su condición de mujer. Esta violencia es consecuencia de la histórica posición de la mujer en la familia patriarcal, subordinada al varón, carente de plenos derechos como persona. [  ]La violencia contra la mujer presenta numerosas facetas que van desde la discriminación y el menosprecio hasta la agresión física o psicológica y el asesinato. Produciéndose en muy diferentes ámbitos (familiar, laboral, formativo,..), adquiere especial dramatismo en el ámbito de la pareja y doméstico, anualmente decenas o cientos de mujeres son asesinadas a manos de sus parejas en diferentes países del mundo.

Al menos una de cada tres mujeres en el mundo ha padecido a lo largo de su vida un acto de violencia de género (maltrato, violación, abuso, acoso,…) Desde diversos organismos internacionales se ha resaltado que este tipo de violencia es la primera causa de muerte o invalidez para las mujeres entre 15 y 44 años.
Raquel Osborne.


Las Naciones Unidas en su 85ª sesión plenaria, el 20 de diciembre de 1993, ratificó la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, en la que se la reconoce como un grave atentado contra los derechos humanos e «insta a que se hagan todos los esfuerzos posibles para que sea [la declaración] universalmente conocida y respetada». Define la violencia contra la mujer en su primer artículo:
A los efectos de la presente Declaración, por "violencia contra la mujer" se entiende todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada.
Las Naciones Unidas, en 1999, a propuesta de la República Dominicana con el apoyo de 60 países más, aprobaron declarar el 25 de noviembre Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. En Canadá se celebra el Día nacional del recuerdo por las víctimas de la violencia contra la mujer el 6 de diciembre, en conmemoración de la masacre de la Escuela Politécnica de Montreal.
En la actualidad, Estados, organizaciones internacionales y muy diferentes colectivos, fundamentalmente feministas, destinan numerosos esfuerzos para erradicarla. Kofi Annan, en su condición de secretario general de las Naciones Unidas (hoy ya ex secretario), en numerosas ocasiones, mostró su preocupación y la de las Naciones Unidas: «La violencia contra la mujer tiene un alcance mundial y se presenta en todas las sociedades y culturas, afectando a la mujer sin importar su raza, etnia, origen social, riqueza, nacionalidad o condición».



Terminología

Mujer maltratada con un bastón», dibujo de Goya.


Dado que la violencia contra la mujer es mayoritariamente ejercida por los hombres respondiendo a condicionamientos sexistas, se usa el término «violencia machista» para referirse a esta violencia contra la mujer ejercida por el hombre (eso es, la inmensa mayoría). En este caso, es relevante la aportación de la ley autonómica catalana 5/2008 de 24 de abril que define este término y cómo debe abordarlo la administración autonómica catalana.
El término «violencia de género» también es frecuentemente utilizado. Sería una expresión menos concreta y que en cierto modo suaviza la verdadera naturaleza de la violencia contra la mujer.[6] Menos concreta porque se referiría a la violencia practicada desde ambos sexos (si se presupone que existe una violencia específica ejercida por la mujer contra el hombre por razones de sexo); y, en cierto modo, edulcorada, ya que obviaría un factor que no es simétrico, que únicamente es causa en la violencia del hombre contra la mujer: el sentimiento de superioridad y dominación de éste sobre ella y, más extensamente, el machismo. Otro tanto ocurriría con los términos «violencia sexista» y «violencia de pareja».
La expresión violencia de género es la traducción del inglés gender-based violence o gender violence, expresión difundida a raíz del Congreso sobre la Mujer celebrado en Pekín en 1995 bajo los auspicios de la [ONU]. En el inglés se documenta desde antiguo un uso translaticio de gender como sinónimo de sex,[7] sin duda nacido del empeño puritano en evitar este vocablo. Con el auge de los estudios feministas, en los años sesenta del siglo xx se comenzó a utilizar en el mundo anglosajón el término gender con el sentido de «sexo de un ser humano» desde el punto de vista específico de las diferencias sociales y culturales, en oposición a las biológicas, existentes entre hombres y mujeres. En español las palabras tienen género, mientras que los seres vivos tienen sexo. En español no existía tradición de uso de la palabra género como sinónimo de sexo. Mientras que con la voz sexo se designaba una categoría meramente orgánica, biológica, con el término género se ha venido aludiendo a una categoría sociocultural que implica diferencias o desigualdades de índole social, económica, política, laboral, etc. En esa línea se habla de estudios de género, discriminación de género, violencia de género, etc. Y sobre esa base se ha llegado a extender el uso del término género hasta su equivalencia con sexo.
Los términos «violencia familiar» o «violencia intrafamiliar», en sí comprenden la violencia entre todos los miembros de la familia. Con una importante presencia en Sudamérica, se vienen utilizando desde 1988 y 1993 para referirse a la violencia ejercida contra la mujer en el ámbito de la familia, y más concretamente de la pareja, debido a que frecuentemente la violencia ejercida en este ámbito va dirigida contra la mujer. Sería específica de estos casos, y referida a sucesos de violencia contra la mujer en este ámbito no debería ofrecer dudas. De igual modo, desde 1983 también se utiliza «violencia doméstica» ya que resulta común que la violencia contra la mujer aparezca en el ámbito doméstico, aunque, como Raquel Osborne expone en su libro Apuntes sobre violencia de género, oculta la causa y carácter de esta violencia.
Cuando la violencia se da en una pareja no conviviente, suele utilizarse la expresión violencia en el noviazgo
En todo caso, existen controversias sobre la terminología a usar en los marcos legislativo y penal.


La violencia contra la mujer tratada en los organismos oficiales
En 1993 las Naciones Unidas reconocían «la urgente necesidad de una aplicación universal a la mujer de los derechos y principios relativos a la igualdad, seguridad, libertad, integridad y dignidad de todos los seres humanos». También reconocía el papel desempeñado por las organizaciones en pro de los derechos de la mujer, organizaciones que facilitaron dar visibilidad al problema.
Siendo la violencia contra la mujer un problema que afecta a los derechos humanos, que «constituye una manifestación de relaciones de poder históricamente desiguales entre el hombre y la mujer, que han conducido a la dominación de la mujer y a la discriminación en su contra por parte del hombre e impedido el adelanto pleno de la mujer, y que la violencia contra la mujer es uno de los mecanismos sociales fundamentales por los que se fuerza a la mujer a una situación de subordinación respecto del hombre», ve la necesidad de definirla con claridad como primer paso para que, principalmente los Estados, asuman sus responsabilidades y exista «un compromiso de la comunidad internacional para eliminar la violencia contra la mujer».
La declaración incluye seis artículos en los que se define la violencia contra la mujer y las formas y ámbitos de esta violencia, al tiempo que enumera los derechos de las mujeres para alcanzar la igualdad y su pleno desarrollo e insta a los Estados y organizaciones internacionales a desarrollar estrategias y poner los medios para erradicarla.
En el mismo sentido, el 5 de marzo de 1995, se adoptó la «Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer: Convención de Belem Do Para».


Raíces de la violencia contra la mujer
La violencia contra la mujer está ligada a la consideración de la mujer que se desprende de la familia patriarcal. La humanidad en sus orígenes pudo estar constituida por comunidades matriarcales, así lo expuso Lewis Henry Morgan, considerado uno de los fundadores de la antropología moderna, en su libro La sociedad primitiva en 1877. «La abolición del derecho materno fue [pudo ser] la gran derrota del sexo femenino». Actualmente la familia patriarcal puede aparecer desdibujada tras siglos de esfuerzos de la mujer por emanciparse; en sus orígenes, convirtió a la mujer en objeto propiedad del hombre, el patriarca. Al patriarca pertenecían los bienes materiales de la familia y sus miembros. Así, la mujer pasaba de las manos del padre a las manos del esposo, teniendo ambos plena autoridad sobre ella, pudiendo decidir, incluso, sobre su vida. La mujer estaba excluida de la sociedad, formaba parte del patrimonio de la familia, relegada a la función reproductora y labores domésticas.
En la Roma clásica, en sus primeros tiempos, es manifiesta la dependencia de la mujer, debiendo obediencia y sumisión al padre y al marido.

El paterfamilias tenía sobre sus hijos en derecho a vida y muerte; podía venderlos como esclavos en territorio extranjero, abandonarlos al nacer o entregarlos a manos de los familiares de sus víctimas si habían cometido algún delito; desposarlos y pactar o disolver sus matrimonios. Pero así como los varones pasaban a ser paterfamilias cuando moría el padre, y adquirían todas sus atribuciones jurídicas dentro de su familia, las mujeres, por el contrario, iban a permanecer de por vida subordinadas al poder masculino, basculando entre el padre, el suegro y el esposo.
Antonio Gil Ambrona.


Este modelo de familia patriarcal ancestral sufrió durante la República y el Imperio numerosas modificaciones. El derecho sobre la vida de la mujer fue abolido. A ésta se le seguía reservando la pena de muerte en determinados supuestos, pero ya no era el marido el que decidía sobre ello, siendo la comunidad la encargada de juzgarla. En determinados momentos la mujer llegó a conseguir una cierta emancipación: podía divorciarse en igualdad de condiciones con el hombre, dejó de mostrarse como la mujer abnegada, sacrificada y sumisa y en la relación entre esposos se vio matizada la autoridad del marido. Esto ocurría principalmente en las clases altas y no evitó que la violencia siguiese dándose en el seno del matrimonio «dirigida a controlar y someter a las mujeres mediante la agresión física o el asesinato».
Los avances que pudieron darse durante la República y el Imperio romanos desaparecieron en el periodo oscuro del medievo. Una sociedad que rendía culto a la violencia, la ejerció también contra las mujeres y estas se convirtieron frecuentemente en moneda de cambio para fraguar alianzas entre familias. «En las clases más bajas, además de cumplir con la función reproductora, constituían mano de obra para trabajar en el hogar y en el campo».
En esta historia han jugado un papel importante las religiones, suponiendo una justificación moral del modelo patriarcal: «Las casadas estén sujetas a sus maridos como al Señor, porque el marido es cabeza de la mujer, como Cristo es cabeza de la Iglesia y salvador de su cuerpo».
Otra consecuencia del patriarcado ha sido la exclusión histórica de la mujer de la sociedad; estando excluida de todos sus ámbitos: el cultural, el artístico, el político, el económico… Siendo ésta otra forma de violencia ejercida contra la mujer.
No es hasta la revolución industrial en occidente, cuando se permite a la mujer participar en la vida social, que verdaderamente comienza una trayectoria de emancipación. No obstante, los usos y abusos cometidos contra las mujeres durante siglos, se ha demostrado difíciles de erradicar.


Consideración actual
La violencia contra las mujeres no es exclusiva de ningún sistema político o económico; se da en todas las sociedades del mundo y sin distinción de posición económica, raza o cultura. Las estructuras de poder de la sociedad que la perpetúan se caracterizan por su profundo arraigo y su intransigencia. En todo el mundo, la violencia o las amenazas de violencia impiden a las mujeres ejercitar sus derechos humanos y disfrutar de ellos.
Amnistía Internacional, Está en nuestras manos. No más violencia contra las mujeres.
Fueron las organizaciones feministas en la segunda mitad del siglo XX las que dieron visibilidad plena al problema de la violencia contra la mujer. Es curioso que en muchos países se confeccionasen estadísticas sobre accidentes de tráfico al tiempo que se ignoraba la incidencia de feminicidios y violaciones. En Francia, un artículo de Janna Hanmer, aparecido en la revista Questions Feministes, dirigido por Simone de Beauvoir, se preguntaba por qué no se elaboraban estadísticas sobre la incidencia de la violencia contra la mujer en el seno de la familia; «encontraba la respuesta, precisamente, en que el fenómeno era considerado como un problema particular y no un hecho social». América Latina y el Caribe ha sido «una de las regiones del mundo que mayor atención ha prestado a la lucha contra la violencia hacia la mujer», mostrándose especialmente activa en la consolidación de redes sociales, sensibilizando a los medios de comunicación, adquiriendo compromisos institucionales y legislando para erradicar un problema que afecta al 50% de la población mundial limitando y conculcando sus más elementales derechos humanos.  En aquellos tiempos costó hacer ver que las agresiones hacia las mujeres no eran producto de momentos de frustración, tensión o arrebatos, contingencias de la vida en común; sino que eran consecuencia de los intentos de mantener la subordinación de la mujer, de la consideración ancestral de la mujer como un objeto propiedad del hombre; y, por lo tanto, deberían dársele una consideración especial.
1975-1985 se declaró Decenio de la Mujer. Especial importancia tuvo la celebración del Tribunal Internacional de Crímenes contra las Mujeres en Bruselas en 1976, siendo la primera vez que se tipificaron como crímenes diferentes tipos de violencia cometidos contra las mujeres, creándose la Red Feminista Internacional con programas de apoyo y solidaridad. Consecuencia de su resonancia, en 1979, la Asamblea de las Naciones Unidas aprobó la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer y en 1980 se celebró en México la I Conferencia Mundial de la ONU sobre la Mujer, activándose al año siguiente la Convención para Erradicar la Discriminación contra la Mujer (CEDAW). Estos acontecimientos impulsaron toda una serie de medidas legislativas y modificaciones de códigos penales que en los diferentes países se han venido produciendo desde entonces. En 1993 las Naciones Unidas ratificaba la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer y en 1995, en Belem do Para (Brasil), se adoptó la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer.
Hoy en día numerosos países cuentan con estrategias específicas para combatir la violencia contra la mujer. Estos países han modificado su legislación incluyendo en ella leyes contra la violencia hacia la mujer, diseñan planes generales y sectoriales para combatirla y promueven campañas para interesar a los diferentes ámbitos de la sociedad en este problema. Estas estrategias han servido a su vez para sensibilizar a Estados y Sociedad ante otras formas de violencia: contra la infancia, ancianos, minusválidos, colectivos minoritarios,… No obstante, la violencia contra la mujer sigue produciéndose en tasas insoportables. También, habiendo sido las sociedades occidentales las pioneras en esta lucha, siendo en estas sociedades donde los movimientos por los derechos de la mujer antes y más se han desarrollado, en otras muchas sociedades, esta lucha se encuentra sensiblemente retrasada.


Violencia contra la mujer en la familia
La violencia contra la mujer comienza en la infancia y es en la familia donde principalmente se ejerce esa violencia. La infancia es especialmente vulnerable a la violencia y la niña sufre un plus añadido por su condición femenina. A la ablación, generalizada en determinadas comunidades e ineludiblemente ligada al sexo femenino, el comercio sexual que puede arrancar ya en el seno de la familia con la venta de la niña, o el infanticidio y los abusos sexuales, más frecuentemente ligados al sexo femenino, se une una más estricta autoridad paterna, ejercida también por hermanos, y una educación discriminatoria que limita sus expectativas vitales.
El infanticidio femenino es habitual en determinadas culturas. «En la India la proporción entre hombres y mujeres es la más desigual del mundo». En Pakistán y Bangladesh existen parecidos desequilibrios y en regiones de China el infanticidio femenino está generalizado. Una percepción de la mujer devaluada, costumbres discriminatorias, considerar la educación de las niñas como una carga y los deseos del padre de perpetuar el apellido mediante un varón serían las causas de estos infanticidios. «En algunas zonas de Pakistán –y también en el vecino Afganistán- el nacimiento de una niña va acompañado de ritos de duelo». [ En China, la imposición del «hijo único» en 1978, en un país con una marcada y ancestral preferencia por la descendencia masculina, multiplicó este tipo de infanticidios. En la actualidad, la posibilidad de detectar el sexo durante el embarazo ha venido a agravar el problema con abortos selectivos.
Más del 80% de las violaciones las perpetran miembros de la familia de la víctima, y mayoritariamente a edades muy tempranas, cuando esta no pasa de ser una niña. Padres, abuelos, tíos,... Adultos en los que ella confía pasan a ser sus agresores. Este es un problema mundial que en muchas ocasiones no trasciende más allá de los límites de la propia familia, la niña sufre la violencia en silencio, avergonzada y con sentimientos de culpa.
La venta de niñas sería otra violencia sufrida por la mujer en la infancia y en la familia. Estas ventas pueden tener diversas finalidades, pero el lucrativo negocio de la prostitución, las enfermizas inclinaciones sexuales de clientes, unido a la miseria en la que se ven sumidas muchas familias han extendido el comercio de niñas, menores de diez años en muchos casos, destinadas a la explotación sexual. Podríamos decir que es un problema limitado a determinados países no occidentales, pero es occidente desde donde parten los clientes en un «turismo sexual» que está adquiriendo auge. «El llamado "turismo sexual" es una de las formas contemporáneas del saqueo al que viven sometidos los países pobres. […] Según la UNICEF existen en torno a doscientos mil adeptos del turismo sexual» (cuatro de cada diez turistas que visitan Tailandia lo hacen solos).
A estas violencias, aún habría que sumar otras muchas de menor carácter que irían desde un mayor autoritarismo paterno y familiar, a los matrimonios forzosos. La violencia ejercida contra la mujer, sea cual sea su naturaleza, tiene como marco preferente la familia.


Violencia contra la mujer en la pareja


Mujer víctima de un ataque con ácido, en Camboya.
La violencia contra la mujer por parte de su pareja o ex pareja está generalizada en el mundo dándose en todos los grupos sociales independientemente de su nivel económico, cultural o cualquier otra consideración. Aun siendo de difícil cuantificación, dado que no todos los casos trascienden más allá del ámbito de la pareja, se supone que un elevado número de mujeres sufren o han sufrido este tipo de violencia. Estudios realizados en países por desarrollar arrojan una cifra de maltrato en torno al 20%, encontrándose los índices más bajos en países de Europa, en Estados Unidos, Canadá, Australia y Japón con cifras en torno al 3%.
«Es un hecho que en una relación de pareja la interacción entre sus miembros adopta formas agresivas». En todas las relaciones humanas surgen conflictos y en las relaciones de pareja también. Las discusiones, incluso discusiones acaloradas, pueden formar parte de la relación de pareja. En relaciones de pareja conflictivas pueden surgir peleas y llegar a la agresión física entre ambos. Esto, que podría alcanzar cotas de violencia que serían censurables y perseguibles, formaría parte de las dificultades a las que se enfrentan las parejas. El maltrato nada tiene que ver con esto; en el maltrato el agresor siempre es el mismo: «Por definición, el conflicto es una modalidad relacional que implica reciprocidad y es susceptible de provocar un cambio. Por el contrario, el maltrato, aunque adopte las mismas formas –agresiones verbales y físicas-, es unilateral, siempre es la misma persona la que recibe los golpes».
En la pareja el maltrato es mayoritariamente ejercido por él contra ella. Tiene unas causas específicas: los intentos del hombre por dominar a la mujer, la baja estima que determinados hombres tienen de las mujeres; causas que conducen a procurar instaurar una relación de dominio mediante desprecios, amenazas y golpes.
Los rasgos más visibles del maltrato son las palizas y los asesinatos, son los que trascienden del ámbito de la pareja; sin embargo, los maltratos de «baja intensidad», los maltratos psíquicos que mantenidos en el tiempo socavan la autoestima de la mujer, son los que mayoritariamente se dan.  Cuando trasciende un caso de maltratos, la mujer puede llevar años sufriéndolos. Y si los maltratos pueden producirse en cualquier etapa de la historia de la pareja, es en el momento de la ruptura y tras esta, si se produce, cuando llegan a exacerbarse.
Es frecuente tratar el tema de los maltratos como casos individuales, los maltratadores sufrirían una suerte de trastornos que les conducirían a maltratar a la mujer y a agredirlas, en su fragilidad, a recibir esos maltratos. Esta sería una visión del problema tranquilizadora que no pondría en cuestión el modelo patriarcal.


El modelo psicopatológico explica la violencia como resultado de conductas desviadas propias de ciertos individuos cuya historia personal está caracterizada por una grave perturbación. Este enfoque, al fin y al cabo tranquilizador, habla de un «otro», un «enfermo» o «delincuente», al que, después de examinarlo, se le puede castigar o tratar médicamente. Desde el punto de vista feminista la violencia masculina se percibe como un mecanismo de control social que mantiene la subordinación de las mujeres respecto de los hombres. La violencia contra las mujeres se deriva de un sistema social cuyos valores y representaciones asignan a la mujer el status de sujeto dominado.
Maryse Jaspard.


Las consecuencias últimas de la violencia contra la mujer en la pareja son la de decenas o cientos de mujeres muertas cada año, en los diferentes países, a manos de sus parejas o ex parejas.


Violación

Las violaciones son una realidad mundial. Tanto en los países ricos como en los pobres, pese a las diferencias culturales, religiosas y sociales las mujeres siguen consideradas frecuentemente como meros objetos
Sandrine Treiner.


«La violación es, sin ningún género de dudas, la forma más evidente de dominación ejercida, de manera violenta, por los hombres sobre las mujeres». En ella se traslucen los iconos atávicos presentes aún en la mente del hombre, lo que se conoce como machismo: implica un menosprecio de la mujer considerándola como mero objeto destinado a satisfacer las apetencias sexuales y la convicción de que la mujer debe estar sometida al hombre. No supone considerar a la mujer inferior al hombre en una cuestión de grado sino el considerarla un ser inferior, un ser con el que se pueden cometer todo tipo de excesos.
Más del 14% de las mujeres Estadounidenses mayores de 17 años admiten haber sido violadas. Esta cifra se podría extrapolar a otras sociedades occidentales. Y aunque en países este porcentaje puede bajar (8% en Canadá, 11,6 en Suiza, 5,9 en Finlandia), en Sudáfrica, uno de los países en los que el problema es más preocupante, el porcentaje sube al 25% con 1.500.000 violaciones cada año. Nuevamente es en el ámbito familiar donde se produce el mayor porcentaje de violaciones, probablemente más del 70%.


Las cifras ponen de relieve la dimensión de la violación como abuso de poder y confianza, y echan por tierra la tendencia culpabilizadota de tantas sociedades que consideran que las víctimas de las violaciones son unas mujeres imprudentes que tienen comportamientos arriesgados: atuendos provocativos, salidas nocturnas, Etc.
Sandrine Treiner.


Serían las mujeres con unos mayores niveles de formación e independencia las que más estarían expuestas a ser violadas. Estarían más expuestas a ser violadas aquellas mujeres con mayor determinación ante los requerimientos sexuales no deseados; lo que indicaría que muchas violaciones no llegan a producirse al ceder las mujeres ante relaciones sexuales impuestas. Por lo que al hecho de la violación habría que sumar el de la imposición de relaciones sexuales no deseadas, forma de violación que no figuraría en las estadísticas.

La sexualidad no siempre resulta una elección para la adolescente: un 15,4 por 100 de las chicas declaraban «haber sufrido una o varias relaciones sexuales “bajo coerción” o “a la fuerza”». Entre ellas, las tres cuartas partes de las relaciones impuestas lo habían sido por otros jóvenes y, con mayor frecuencia, por jóvenes conocidos.
Raquel Osborne.


La violación produce efectos devastadores que van más allá de los causados por la violencia ejercida. Las mujeres violadas pueden caer en profundas depresiones, pudiendo llegar a suicidarse, pueden cambiar su carácter volviéndose más retraídas, caer en el consumo de alcohol o drogas,… El sida o quedar embarazadas de su agresor son también sus posibles consecuencias. Las mujeres víctimas de la violación sufren una doble agresión, a la del agresor se suma la de la familia y la comunidad. La mujer violada queda estigmatizada por una familia y una sociedad que depositan su honor en su cuerpo. En según que culturas puede ser asesinada por miembros de su propia familia para «lavar su honor» o sufrir su rechazo y el de la comunidad.
Lo cierto es que la tradición tribal iraquí no les deja elección: cuando una mujer es «mancillada» por una violación o por un acto sexual extramatrimonial, está poniendo en peligro el honor de su familia y de toda la tribu. A la violación se responde con represalias, pero lo primero es eliminar la «mancha», para lo que es necesario eliminar físicamente a la mujer
Cécile Hennion.


La violación como arma de guerra
En tiempos de guerra las mujeres se convierten en objetivo para castiga a la comunidad enemiga. Las guerras en Bosnia y Ruanda pusieron de manifiesto la realidad de las violaciones sistemáticas en tiempos de guerra, en el presente y en la historia.
Nunca se tendrán cifras ciertas sobre estos hechos, el sentimiento de vergüenza de las víctimas mayoritariamente las mantendrá en silencio y, también, a estas violaciones, en numerosos casos, les sigue el asesinato. Se estima que por cada denuncia se han producido cien casos no denunciados. En la guerra de la antigua Yugoslavia, la comisión Warburton calculó el número de víctimas en 20.000, mientras algunas ONGs elevaban esta cifra a 50.000. El portavoz de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, Tadeuz Mozoviecki, y el informe elaborado por la comisión Bassiouni, presentado en mayo de 1994, coincidieron en afirmar el carácter sistemático de las violaciones.
En el cuerpo de la mujer se escenifica el odio hacia el enemigo y las ansias de su destrucción: la violación puede ser pública, en presencia de sus familiares; a padres y familiares se les fuerza a su vez a violar a sus hijas y seres queridos. Mujeres, niñas y niños serían las víctimas escogidas. Todo en un intento de anularles como personas y de perpetuar la victoria sobre la comunidad sojuzgada cargando a sus mujeres con los hijos de sus enemigos.

La violación es el crimen de profanación por excelencia contra el cuerpo femenino, y, consecuentemente, contra toda promesa de vida del conjunto de la comunidad. De ahí que pueda definirse antropológicamente como una tentativa de invadir el espacio histórico del otro insertando en su árbol genealógico al hijo del enemigo «étnico».
Véronique Nahoum-Grappe


Explotación sexual
Según fuentes de la UNODC, durante la década 1990-2000, el tráfico de personas con destino en la prostitución se cobró 33 millones de víctimas, tres veces más que el tráfico de esclavos africanos durante cuatrocientos años calculado en 11.500.000 personas.
Este, también, es un crimen universal. Las mujeres captadas con engaños o por la fuerza pueden pertenecer a cualquier país, principalmente países donde la población sufre carencias económicas o países en guerra, y el destino puede ser su propio país o cualquier otro, en este caso, principalmente países ricos.
La explotación sexual convierte a las víctimas en esclavas. Los proxenetas se enriquecen manteniendo a las víctimas en condiciones infrahumanas, atemorizadas y amenazadas, obligadas a ejercer la prostitución en condiciones de explotación.
Desde el feminismo se ve como medio para combatir este tráfico el combatir la prostitución, acabar con el comercio sexual que, consideran, degrada a la mujer. El debate sobre la prostitución está abierto, existiendo grupos, entre ellos grupos de mujeres dedicadas a la prostitución, que consideran esta elección un derecho, y organizaciones feministas dispuestas a erradicarla.



Ablación del clítoris
Artículo principal: Ablación de clítoris
La ablación del clítoris, la mutilación genital femenina, es una forma de violencia de la mujer contra la mujer: es perpetrada por mujeres. Se calcula que anualmente se le practica a dos millones de mujeres. La ablación reduce a las mujeres a «una mera función reproductora» anulando su sexualidad.
Las consecuencias de la ablación comienzan en el momento de la intervención con un dolor insoportable y la posibilidad de producir la muerte de la víctima; prolongándose las secuelas durante el resto de la vida con dolores crónicos, problemas durante el parto y generando en la mujer la imposibilidad de mantener relaciones sexuales satisfactorias. A las secuelas físicas habría que añadir las psíquicas: la mujer a la que se le ha practicado la ablación es consciente de la mutilación a la que ha sido sometida pudiendo perder su autoestima.
Es la expresión más visible de los esfuerzos del hombre por dominar a la mujer, su finalidad sería la de «calmar» las inclinaciones sexuales de la mujer y «garantizar su fidelidad al esposo».
La ablación se practica, principalmente, en comunidades de países africanos subsaharianos y, aunque mayoritariamente es practicada por comunidades musulmanas, también se practica en comunidades animistas, cristianas y judías. Entre los países donde se practica la ablación se encuentran: Nigeria, Senegal, Sudán, Egipto, Etiopía (de mayoría cristiana), Pakistán, Indonesia, Malasia,… «Es una tradición cultural y no religiosa, aunque coincida que sea en los países islámicos donde más frecuentemente se practique. […] En la mayoría de las comunidades musulmanas no se aplica la ablación, pero el imaginario social y religioso la ha asociado al Islam».
La ablación es, en muchos casos, llevada en secreto por las comunidades que la practican. Se trata de una tradición muy difícil de erradicar ya que puede ocurrir que padres, principalmente madres, aun mostrándose en desacuerdo, se sientan en la obligación de practicarla a sus hijas ante el temor de no poderlas casar.


La experiencia nos ha enseñado que no hay que dejar de repetir qué es la mutilación sexual para convencer de la necesidad absoluta de erradicar una práctica abyecta que reduce a las mujeres a una mera función reproductora y desprecia su dignidad como seres humanos.
Linda Weil-Curiel.[]

Feminicidio
El feminicidio o femicidio es el homicidio de mujeres motivado por su condición de mujer. Se trata de un término más específico que el de homicidio y serviría para dar visibilidad a las motivaciones últimas de una mayoría de los homicidios de mujeres: la misoginia y el machismo; siendo «la forma más extrema de violencia contra la mujer».

El feminicidio es el crimen contra las mujeres por razones de género. Es un acto que no responde a una coyuntura ni actores específicos, pues se desarrolla tanto en tiempos de paz como en tiempos de conflicto armado y las mujeres víctimas no poseen un perfil único de rango de edad ni de condición socioeconómica. Sin embargo, existe mayor incidencia de la violencia en mujeres en edad reproductiva. Los autores de los crímenes tampoco responden a una especificidad ya que estos actos pueden ser realizados por personas con quienes la víctima mantiene un vínculo afectivo, amical o social, como por ejemplo familiares, parejas, enamorados, novios, convivientes, cónyuges, exconvivientes, excónyuges o amigos. También es realizado por personas conocidas, como vecinos, compañeros de trabajo y de estudio; de igual forma que por desconocidos para la víctima. Asimismo, puede ser perpetrado de manera individual o colectiva, e incluso por mafias organizadas.
Flora Tristán

El término feminicidio se está extendiendo, principalmente, en América Latina y el Caribe, siendo la castellanización de feminicide acuñado por Diana Russel y Jill Radford en su texto Feminicide. The politics of women killing, de 1992.
Flora Tristán, haciéndose eco de movimientos feministas, considera que la aceptación y extensión del término feminicidio permitiría evidenciar mejor la magnitud de este tipo de violencia contra la mujer, sería un tipo de homicidio específico en el que concurren causas históricas y que actualmente supone un grave problema social.
Los datos recogidos por el Centro de Mujeres de Perú (CMP) referidos a los años 2003, 2004 y 2005 revelaron que más del 64% de las víctimas de feminicidio mantenían una relación afectiva con el agresor; y únicamente el 12% de estos agresores eran desconocidos para el entorno de la víctima.







Machu Picchu

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Maravilla del Mundo

Grand Hotel Huánuco

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Huánuco - Perú

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Alimentos ideales para la cena

Alimentos ideales para la cena

¿Alguna has escuchado el dicho que dice: "Desayuna como rey, come como príncipe y cena como mendigo?
Descubre qué hay de cierto en esta frase y cómo debemos interpretarlo.
• Definitivamente debemos moderar el consumo de calorías en las noches, ya que el gasto calórico disminuye considerablemente, sin embargo los órganos vitales de tu organismo nunca dejan de trabajar completamente, y de aquí parte lo importante de realizar una cena, por un lado baja en calorías, pero por el otro, rica en nutrientes que ayuden a los procesos vitales como respirar, el flujo de la sangre hacia todo el cuerpo, principalmente al cerebro, uno de los órganos que mas trabaja en la noche junto con el hígado, encargado del proceso de desintoxicación.


• ¿Cuáles son estos alimentos bajos en calorías pero ricos en nutrientes y que principalmente nos ayuden a conciliar el sueño y descansar? Las verduras; aunque con mucha tristeza reconozco, son los últimos alimentos a los que recurrimos en las noches, sin embargo por la gran cantidad de agua que nos aportan, las vitaminas y minerales, la fibra y su bajo aporte calórico se convierten en lo que debe ser la base para una cena.

• Puedes acompañar las verduras con una pequeña porción de algún cereal integral como avena, papa o elote, este grupo de alimentos contienen triptofano un aminoácido que favorece el sueño.

• El yogurt y los quesos frescos como la panela, el requesón o el cottage también son buenos aliados para conciliar el sueño.

• También es recomendable que incluyas una pequeña porción de grasa vegetal como aceite de oliva, almendras o aguacate.

• Puedes incluir un poco de proteína animal, siempre y cuando sea un corte con muy poca grasa y sólo en porciones pequeñas, esto se debe a que la proteína animal requiere de mucho trabajo de tu organismo para poder digerirla, y si abusamos de ella, mantendremos gran parte de la noche ocupado a nuestro sistema.

• Si abusas de la proteína animal por la noche tu descanso se verá afectado e incluso, al día siguiente, es probable que no tengas apetito y te brinques el desayuno y recuerda que el desayuno es, sin duda, el alimento más importante del día y nunca debemos saltarlo.

• Los embutidos, las grasas saturadas y las harinas refinadas constituyen los principales "no" para la cena, ya que tienen gran facilidad de almacenarse en nuestro cuerpo y además impiden que descansemos.

• Otros alimentos que debemos evitar por la noche son los azúcares, el alcohol y el chocolate, pues por su acción estimulante en el organismo, interfieren con el sueño y su alto aporte calórico no se consume y termina almacenándose como grasa.

• Sorprendentemente, se recomienda eliminar las frutas de la cena -pero consúmelas el resto del día, ya que elevan el índice glucémico en sangre y sus calorías, al no utilizarse, se guardan como grasa en el organismo.

IDEAS DE COMIDAS PARA LAS NOCHES

IDEAS DE COMIDAS PARA LAS NOCHES

• Siempre empieza con una crema de verduras, de las que más te gusten (solo verduras licuadas) si te gusta le puedes añadir pedacitos de queso fresco o leche descremada.

• Champiñones salteados en ajos con filete de pechuga de pollo a plancha.

• Saltado de pimientos, cebollas y alcachofas con tortillas de atún.

• Ensalada de atún con tomate y apio.

• Tortilla de verduras (4 claras y 1 huevo entero).

• Soufflés de verduras (mixtas, espinaca, alcachofas)

• Alcachofas rellenas de queso mozarela y gratinadas al horno.

• Wrap de jamón de pechuga de pavo con queso fresco y abundantes verduras frescas.

• Champiñones portobello gratinados al horno.

• Ensalada de lechugas mixtas con cubos de queso fresco, tomate, huevo duro y trozos de pollo sancochado o a la plancha.

• Puré de verduras o de alcachofa (sin papa) con filete de salmón a la plancha.

• Verduras orientales salteadas con trozos de lomito.

• Ensalada de lechuga, tomate y palta con lomito de cerdo.

• Ensalada de verduras cocidas (vainitas, betarraga, huevo duro, champiñones).

• Ensalada Capresse (cuidado con el exceso de aceite).

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VALORES EN LA VIDA FAMILIAR

FACTORES ESENCIALES PARA LA IMPREGNACIÓN DE VALORES EN LA VIDA FAMILIAR

La familia es la comunidad en la que, desde la infancia, se puede aprender los valores morales, comenzar a honrar a Dios y a usar bien la libertad. La vida de familia es iniciación a la vida en sociedad. Al mismo tiempo, la familia es educadora en la fe, en los valores y virtudes; escuela del amor y del compromiso. “La familia TRANSMITE LA FE cuando cree, ama y espera”. “La familia, como la mejor escuela de oración y de vida”.
Para dar primacía voluntariamente a unos valores sobre otros, necesitamos suscitar en nuestro ánimo desde niños el sentimiento de asombro ante todo lo que encierra un valor: el clima hogareño de amor incondicional y ternura, un bello paisaje, un pueblo acogedor, una obra artística o literaria de calidad, un juego vivido con espíritu creativo, una conversación ingeniosa, un día espléndido, una acción noble, una fiesta popular o litúrgica vivida con autenticidad... Esta capacidad de emocionamos al ver la alta calidad de seres y sucesos cotidianos nos da energía interior suficiente para vencer la tendencia a las ganancias inmediatas y consagrarnos a la sociedad de modos de unión más exigentes.
Los valores, las buenas costumbres, los principios éticos, se entienden y asimilan mejor cuando se basan en la práctica diaria y en el trato con otras personas, especialmente en el ambiente hogareño. Es decir, la influencia de los padres de manera directa en sus hijos y los abuelos indirectamente puede ayudar a la tarea de educar a los nietos.

Dos aspectos importantes en relación al fortalecimiento de la enseñanza de los valores desde el hogar; lo cual ayudaría a fortalecer las relaciones humanas entre los miembros de la Familia, para una mejor convivencia, así tenemos:

a) El ambiente que debe haber dentro de la familia.
• Una participación adecuada, una relación basada en el amor y cariño.
• El saber escuchar, que permita un ambiente cálido promoviendo el crecimiento personal de cada integrante.
• Contar con todos a la hora de tomar decisiones.
• Formarse en el buen uso de los medios de Comunicación.

b) Comunicación entre todos.
• Necesidad de conversación diaria entre padres e hijos.
• La casa no es solo un lugar de descanso sino también el hogar es el centro de alivio de tensiones y un lugar de encuentro.
• Es importante conversar con los niños desde pequeños, escucharles, expresar lo que sentimos por ellos y de manera especial educar con el ejemplo.

¿Por qué educar en valores esenciales a los niños y jóvenes durante el desarrollo desde el mismo ámbito familiar?
Es verdad que los educadores tienen la responsabilidad de formar al ser humano, pero no lo es todo, porque necesita primero del apoyo primordial y fundamental de la familia, que tiene la tarea de orientar, educar, formar e impartir su propio ejemplo desde el amor y desde la vivencia de valores y virtudes; es decir, la función primordial de la familia, es la de ayudar a los hijos integralmente, a ser verdaderas personas de bien. De esta manera, surge el interés de educar en valores primordiales como:

Educar la voluntad.
• Hacerlos responsables de sus propios actos. Concienciarlos para que luchen por unos fines nobles, incluso dejarles que fracasen de vez en cuando.
• Deben aprender a resolver sus problemas.
• Responsabilizarlos de determinadas tareas. (Poner la mesa, ordenar la habitación, limpiar el baño, cuidar a los hermanos menores, regar las plantas).
• Hacerles comprender que deben aceptar y respetar las normas familiares.
Es importante sugerir que recursos puede utilizar la Familia para la consecución de la educación de la voluntad.
a) Esfuerzo motivado:
– Estimular y premiar.
– El esfuerzo prolongado merece premiarse.
– Se debe motivar y recompensar por el esfuerzo más que por los resultados.
– Tampoco se debe abusar de las recompensas materiales. (Juguetes, dulces, dinero).
b) Disciplina.
c) Educar desde un ámbito más personalizado.

Educar en el esfuerzo
- En el momento actual la comodidad, el bienestar, el placer eliminan el esfuerzo.
- La Familia debe potenciar el esfuerzo.
- Inculcar en los hijos que pocas cosas de valor se consiguen sin esfuerzo.

Educar en el orden
- Desde muy pequeños se les debe acostumbrar a colocar las cosas en su sitio.
- Los padres deben tener paciencia para dar a sus hijos el tiempo que necesitan para ordenar sus juguetes, habitaciones, etc.

Educar en la sinceridad.
- Se debe enseñar a los niños desde pequeños a decir la verdad siempre, aunque esto traiga contratiempos.
- Ayudarles a que se conozcan más a sí mismos. (Que reflexionen interiormente).
- Enseñarles a discernir entre lo principal y lo secundario.

Educar en el amor hacia los demás.
- En nuestra sociedad es difícil porque cada uno busca su comodidad, dinero, buena vida.
- Hay que enseñarles a salir de sí mismos y hacerles comprender que fuera de ellos hay mucha gente que sufre. (Niños, ancianos, enfermos). Es necesario prepararlos para la generosidad.

Educar en la tolerancia.
- Valor clave en la convivencia familiar.
- Consiste en el reconocimiento de las diferencias y la diversidad de los demás.
- Potenciar el diálogo y el consenso.

Educar en la trascendencia.
- Enseñarles a los niños la bondad, el perdón, la belleza espiritual, en la generosidad frente a los demás.
- Formar en la amabilidad, en la alegría y en la humildad, de manera especial que aprenda amar en libertad.
En la educación de los valores, la familia está llamada a recuperar su tiempo y espacio para cumplir con la responsabilidad de padres, educadores y compartir cada uno de los momentos que les ayude a crecer juntos. Les invito a hacer de su hogar un nido de amor, donde cada miembro done lo mejor de sí mismo, para convertir sus vidas en una ofrenda de amor y esperanza.
La familia es la comunidad en la que, desde la infancia, se puede aprender los valores morales, comenzar a honrar a Dios y a usar bien de la libertad. La vida de familia es iniciación a la vida en sociedad. Al mismo tiempo, la familia es educadora en la fe, en los valores y virtudes; escuela del amor y del compromiso. “La familia TRANSMITE LA FE cuando cree, ama y espera”. “La familia, como la mejor escuela de oración y de vida”.
Para dar primacía voluntariamente a unos valores sobre otros, necesitamos suscitar en nuestro ánimo desde niños el sentimiento de asombro ante todo lo que encierra un valor: el clima hogareño de amor incondicional y ternura, un bello paisaje, un pueblo acogedor, una obra artística o literaria de calidad, un juego vivido con espíritu creativo, una conversación ingeniosa, un día espléndido, una acción noble, una fiesta popular o litúrgica vivida con autenticidad... Esta capacidad de emocionamos al ver la alta calidad de seres y sucesos cotidianos nos da energía interior suficiente para vencer la tendencia a las ganancias inmediatas y consagrarnos a la fundación de modos de unión más exigentes.
Los valores, las buenas costumbres, los principios éticos, se entienden y asimilan mejor cuando se basan en la práctica diaria y en el trato con otras personas, especialmente en el ambiente hogareño. Es decir, la influencia de los padres de manera directa en sus hijos y los abuelos indirectamente puede ayudar a la tarea de educar a los nietos.
Dos aspectos importantes en relación al fortalecimiento de la enseñanza de los valores desde el hogar; lo cual ayudaría a fortalecer las relaciones humanas entre los miembros de la Familia, para una mejor convivencia, así tenemos:
a) El ambiente que debe haber dentro de la familia.
• Una participación adecuada, una relación basada en el amor y cariño.
• El saber escuchar, que permita un ambiente cálido promoviendo el crecimiento personal de cada integrante.
• Contar con todos a la hora de tomar decisiones.
• Formarse en el buen uso de los medios de Comunicación.
b) Comunicación entre todos.
• Necesidad de conversación diaria entre padres e hijos.
• La casa no es solo un lugar de descanso sino también el hogar es el centro de alivio de tensiones y un lugar de encuentro.
• Es importante conversar con los niños desde pequeños, escucharles, expresar lo que sentimos por ellos y de manera especial educar con el ejemplo.

¿Por qué educar en valores esenciales a los niños y jóvenes durante el desarrollo desde el mismo ámbito familiar?
Es verdad que los educadores tienen la responsabilidad de formar al ser humano, pero no lo es todo, porque necesita primero del apoyo primordial y fundamental de la familia, que tiene la tarea de orientar, educar, formar e impartir su propio ejemplo desde el amor y desde la vivencia de valores y virtudes; es decir, la función primordial de la familia, es la de ayudar a los hijos integralmente, a ser verdaderas personas de bien. De esta manera, surge el interés de educar en valores primordiales como:

Educar la voluntad.
• Hacerlos responsables de sus propios actos. Concienciarlos para que luchen por unos fines nobles, incluso dejarles que fracasen de vez en cuando.
• Deben aprender a resolver sus problemas.
• Responsabilizarlos de determinadas tareas. (Poner la mesa, ordenar la habitación, limpiar el baño, cuidar a los hermanos menores, regar las plantas).
• Hacerles comprender que deben aceptar y respetar las normas familiares.
Es importante sugerir que recursos puede utilizar la Familia para la consecución de la educación de la voluntad.
a) Esfuerzo motivado:
– Estimular y premiar.
– El esfuerzo prolongado merece premiarse.
– Se debe motivar y recompensar por el esfuerzo más que por los resultados.
– Tampoco se debe abusar de las recompensas materiales. (Juguetes, dulces, dinero).
b) Disciplina.
c) Educar desde un ámbito más personalizado.

Educar en el esfuerzo
- En el momento actual la comodidad, el bienestar, el placer eliminan el esfuerzo.
- La Familia debe potenciar el esfuerzo.
- Inculcar en los hijos que pocas cosas de valor se consiguen sin esfuerzo.

Educar en el orden
- Desde muy pequeños se les debe acostumbrar a colocar las cosas en su sitio.
- Los padres deben tener paciencia para dar a sus hijos el tiempo que necesitan para ordenar sus juguetes, habitaciones, etc.

Educar en la sinceridad.
- Se debe enseñar a los niños desde pequeños a decir la verdad siempre, aunque esto traiga contratiempos.
- Ayudarles a que se conozcan más a sí mismos. (Que reflexionen interiormente).
- Enseñarles a discernir entre lo principal y lo secundario.
Educar en el amor hacia los demás.
- En nuestra sociedad es difícil porque cada uno busca su comodidad, dinero, buena vida.
- Hay que enseñarles a salir de sí mismos y hacerles comprender que fuera de ellos hay mucha gente que sufre. (Niños, ancianos, enfermos). Es necesario prepararlos para la generosidad.

Educar en la tolerancia.
- Valor clave en la convivencia familiar.
- Consiste en el reconocimiento de las diferencias y la diversidad de los demás.
- Potenciar el diálogo y el consenso.
Educar en la trascendencia.
- Enseñarles a los niños la bondad, el perdón, la belleza espiritual, en la generosidad frente a los demás.
- Formar en la amabilidad, en la alegría y en la humildad, de manera especial que aprenda amar en libertad.
En la educación de los valores, la familia está llamada a recuperar su tiempo y espacio para cumplir con la responsabilidad de padres, educadores y compartir cada uno de los momentos que les ayude a crecer juntos. Les invito a hacer de su hogar un nido de amor, donde cada miembro done lo mejor de sí mismo, para convertir sus vidas en una ofrenda de amor y esperanza.
Fuente: http://www.utpl.edu.ec

LOS VALORES MORALES DENTRO DE LA FAMILIA

LOS VALORES MORALES DENTRO DE LA FAMILIA

Que son los Valores morales

Los valores morales conforman el espíritu que anima el compromiso humano y le confiere permanencia, garantizando el crecimiento de la persona y el fortalecimiento de la sociedad.
Los valores son, pues, los generadores fundamentales de una nueva realidad en la que el reconocimiento mutuo interpersonal enriquecen el “Espíritu humano “.
La difusión de los valores morales ha sido el interés de todas las sociedades, es que la raíz de la mayoría de los problemas de la humanidad conllevan los temas morales.
Cabe mencionar que son los valores morales, los que les dan significado a nuestra vida. Estos llevan a la persona a valorarse a sí misma y a los demás, crecer en dignidad y tener una cultura humanista y trascendente. El valor moral perfecciona a la persona, llevándolo a vivir en armonía, haciéndolo más humano, con mayor calidad como persona.
De poco nos sirve tener muy buena salud, ser muy creyente o muy inteligente o vivir rodeado de comodidades y lujos si no se es justo, bueno, o si no hacemos el bien, por lo tanto el valor es captado como el bien, ya que se le identifica con lo bueno, con lo perfecto o con lo valioso, pero hay cosas negativas que para algunos tienen valor y significado, convirtiéndolos así en malas personas, elementos dañinos a la armonía de la sociedad, con quién la convivencia es muy difícil; entonces el mal lo vemos como la carencia y ausencia de bien.
Es por eso que los valores hoy en día se han ido perdiendo y como consecuencia tenemos a personas con una laxa, distorsionada o nula en la escala de valores y normas, estas personas se dice que actúan de acuerdo a los antivalores.


"Vivimos en una sociedad neurótica, que propicia creencias equivocadas, que promueve valores falsos y que tiene mal establecidas sus prioridades"

Sabemos que la introspección de los valores morales comienza primordialmente en el seno familiar, estos valores morales adquiridos en el seno de la familia ayudan a insertarnos eficaz y armónicamente en la vida social; de este modo la familia contribuye a lanzar personas valiosas para el bien de la sociedad, pero cuando se nace en un núcleo familiar incompleto, desintegrado o disfuncional por ende se introspectarán valores negativos, distorsionados o desconociendo de estos, que a la larga desencadenaran violencia, delincuencia y crímenes. Pero desgraciadamente la sociedad de nuestros tiempos vive sumergida en una cultura donde las apariencias cuentan mucho, asignándole más valor y significado a los bienes materiales y superficiales. Los valores morales son los que orientan nuestra conducta, y con base en ellos decidimos como actuar y afrontar las diferentes situaciones que enfrentamos en la vida.

"Cualquier ser humano, para serlo plenamente, debería ser libre y aspirar a la igualdad entre los hombres, ser solidario y respetar activamente su propia persona y las demás personas, trabajar por la paz y por el desarrollo de la humanidad, conservar el medio ambiente y entregarlo a las generaciones futuras no peor de lo que lo hemos recibido, hacerse responsable de aquellos que le han sido encomendados y estar dispuesto a resolver mediante el diálogo los problemas que puedan surgir con aquellos que comparten con él el mundo y la vida"

TIPOS DE VALORES MORALES
Una persona valiosa, es una persona que posee valores interiores y que vive de acuerdo a ellos. Un hombre vale entonces, lo que valen sus valores y la manera en como los vive, este tipo de valores que nos hacen crecer como personas son:

ESCALA DE VALORES
VALOR: Honestidad.- son honrados, honorables, auténticos, íntegros, transparentes, sinceros, valientes.
ANTIVALOR: Deshonestidad.- Son mentirosos, manipuladores, roban, hacen trampa.

VALOR: Tolerancia.- Son respetuosos, pacientes, comprensivos, indulgentes, amables, amistosos, compasivos, serenos.
ANTIVALOR: Intolerancia.- Son irrespetuosos, intransigentes, autoritarios, arrogantes, egoístas, agresivos, violentos, desconsiderados, insensibles.

VALOR: Libertad.- Son independientes, autónomos, responsables, dignos, valientes, francos, espontáneos.
ANTIVALOR: Esclavitud.- Sumisos, cobardes, serviles, conformistas, dependientes, cortos de espíritu, inseguros.

VALOR: Agradecimiento.- Son honestos, generosos, humildes, grandes, justos, ecuánimes.
ANTIVALOR: Desagradecidos.- Son soberbios, egoístas, negligentes, avaros, desleales.

VALOR: Solidaridad.- Son entusiastas, firmes, leales, generosos, compasivos, fraternales.
ANTIVALOR: Insolidaridad.- Son negligentes, egoístas, codiciosos, mezquinos, indiferentes, apáticos.

VALOR: Bondad.- Son amables, accesibles, compasivos, generosos, fuertes, espontáneos.
ANTIVALOR: Maldad.- Son egoístas, insensibles, desconfiados, rencorosos, crueles, criminales.

VALOR: Justicia.- Son buenos, honestos, estrictos, responsables, agradecidos, tolerantes, humanos, compasivos.
ANTIVALOR: Injusticia.- Son egoístas, insensibles, arbitrarios, desagradecidos, desconsiderados, faltos de humanidad.

VALOR: Amistad.- Son serviciales, generosos, leales, francos, comprensivos, incondicionales.
ANTIVALOR: Enemistad.- Son irrespetuosos, insensibles, traicioneros, tramposos, intolerantes, peligrosos.

VALOR: Responsabilidad.- Son comprometidos, puntuales, respetuosos, trabajadores, solidario, cumplidor, fiel, sensato, maduro, recto.
ANTIVALOR: Irresponsabilidad.- Son impuntuales, irrespetuosas, inconstantes, haragán, egoísta, incumplido, infiel, insensato, inmaduro, injusto.

VALOR: Lealtad.- Son sinceros, valientes, transparentes, firmes, agradecidos, constantes, confiables, seguros.
ANTIVALOR: Deslealtad.- Son inmaduros, volubles, desagradecidos, interesados, traidores, falsos, abusivos, indignos de confianza.

VALOR: Respeto.- Son sencillos, atentos, considerados, cordiales, responsables, solidarios.
ANTIVALOR: Irrespeto.- Son desconsiderados, abusivos, groseros, egoístas, ofensivos, dañinos.

VALOR: Fortaleza.- Son firmes, claros, enérgicos, serenos, decididos.
ANTIVALOR: Debilidad.- Son vacilantes, temerosos, flojos, apáticos, cobardes.

VALOR: Generosidad.- Son espléndidos, humildes, sabios, desprendidos, humanistas, responsables.
ANTIVALOR: Avaricia.- Son egoístas, mezquinos, miserables, desconfiados, estúpidos.

VALOR: Laboriosidad.- Son diligentes, responsables, dedicados, cuidadosos, exigentes.
ANTIVALOR: Pereza.- Son inactivos, flojos, negligentes, apáticos, indiferentes, lentos, cobardes, apocados.

VALOR: Perseverancia.- Son pacientes, disciplinados, decididos, responsables, valientes.
ANTIVALOR: Desistir.- Son faltos de voluntad, caprichosos, impacientes, indecisos, mediocres.

VALOR: Humildad.- Son considerados, humanistas, respetuosos, serviciales, compasivos, solidarios.
ANTIVALOR: Soberbia.- Son arrogantes, excluyentes, insensibles, injustos, altaneros.

VALOR: Prudencia.- Son precavidos, moderados, sensatos, respetuosos, responsables, cuidadosos.
ANTIVALOR: Imprudencia.- Son irreflexivos, descuidados, incautos, indiscretos, torpes, peligrosos.

VALOR: Paz.- Son cordiales, justos, tolerantes, flexibles, sociales, ecuánimes.
ANTIVALOR: Hostilidad.- Son antisociales, intransigentes, injustos, crueles, tercos, desalmados, insensatos.

Otros valores que deberíamos agregar a esta tabla son el de la familia y el amor ya que nunca se nos enseñan a valorar a la familia y es indispensable que desde que iniciamos la vida escolar se enseñe a valorar a este núcleo familiar tanto por los padres como la escuela ya que la familia es la base de todo ser humano y es en la familia donde aprendemos a valorar a los demás, debemos aprender y enseñar que la familia es un núcleo de apoyo, unión, comprensión, cariño, orientación, respeto, solidaridad, fortaleza y enseñanza, y que debemos valorar a nuestros padres, a nuestros hermanos y así mismo los padres deben valorar a los hijos ya que de ellos dependen que los valores sean bien introspectivos y lancen a la sociedad personas productivas.
El amor aunque es considerado un sentimiento que se manifiesta en diversas emociones, debe enseñarse que este sentimiento es esencial en la vida del hombre, ya que del amor nace la valoración hacia una persona, hacia las cosas, hacia la vida y hacia uno mismo, y es por eso que debemos aprender que el amor es un valor, que el amor es la fuerza inspiradora en la vida. Debemos introyectar como dijo Don Juan De Marco a su psiquiatra el Dr. Jack Mickler en su rol como Don Octavio que "En la vida sólo hay cuatro cuestiones importantes y solamente hay una respuesta para estas, estas cuestiones son: ¿qué es lo sagrado?, ¿de qué está hecho el espíritu?, ¿por qué vale la pena vivir?, y ¿por qué vale la pena morir?; y la respuesta para tal paradigma es: el amor" (Don Juan DeMarco, 1995). Y es en el amor donde se ve reflejado el autoestima, la valoración que tenemos de uno mismo, y si no nos valoramos, no nos amamos y así mismo no podemos dar amor.
Risieri Frondizi refiere sobre las cosas nocivas pero que tienen valor y significado para algunas personas lo siguiente: "No puede llamarse `valioso´ al alcohol, las drogas y todo aquello que es placentero pero daña nuestra salud física y mental", así mismo "quien tortura y mata por placer no confiere valor al acto, sino que muestra su baja categoría moral". Es por eso que si todo acto se convirtiera en valioso al ser placentero, quedarían excluidos la `inmoralidad´ y el `pecado´ que consisten, muchas veces, en dejarse llevar por el placer frente a exigencias de otro orden.
Así como hay una escala de valores morales también la hay de los valores inmorales o antivalores. La deshonestidad, la injusticia, la intransigencia, la intolerancia, la traición, el egoísmo, la irresponsabilidad, la indiferencia, son ejemplos de estos antivalores que rigen la conducta de las personas inmorales. Una persona inmoral es aquella que decide manejar una escala de antivalores ya que los valores morales los rechaza, viola o los maneja a su conveniencia.
Gracias a esta confusión de la sociedad en lo que es más valioso
"siempre andamos tratando de tener más, de hacer más, de lograr más, de ser más; sin darnos cuenta de que si nos detuviéramos un poco para disfrutar y agradecer lo que tenemos, lo que hemos logrado, lo que ya somos, seríamos felices en ese momento"
Ya Karl Marx (1818-1883) nos decía con su filosofía que "La desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valorización del mundo de las cosas"; y mientras sigamos con esa ideología en que la sociedad se ve interesada en crear, deslumbrar y descubrir nuevas tecnologías e imponerlas seguiremos cegados, manipulados y engañados con la idea estúpida que el significado de la vida es el "tener" y difícilmente llegaremos a descubrir el significado real de la vida que es el "ser".
Esta valorización del mundo de las cosas se ve impulsada gracias a los medios de comunicación que junto a la mercadotecnia solamente se han interesado en manipular a la gente para vender y hacerlos creer que el tener lo es todo.
Fuente: http://www.mailxmail.com/curso-valores/valores-morales

Introyección - significado
De Wikipedia, la enciclopedia libre

La introyección es un proceso psicológico por el que se hacen propios rasgos, conductas u otros fragmentos del mundo que nos rodea, especialmente de la personalidad de otros sujetos. La identificación, incorporación e internalización son términos relacionados.
De acuerdo con Sigmund Freud, el ego y el superego se construyen mediante la introyección de patrones de conducta externos en la persona del sujeto.
La introyección es también el nombre de un mecanismo de defensa en el que las amenazas externas se internalizan, pudiendo neutralizarlas o aliviarlas; de manera similar, la introyección de un objeto o sujeto amado (por ejemplo, una persona de gran importancia) reduce la ansiedad que produce el alejamiento o las tensiones que causa la ambivalencia hacia el objeto. Se considera un mecanismo de defensa inmaduro.

FAMILIA UNIDA

FAMILIA UNIDA
La base de toda sociedad es la Familia, ya que desarrollo social comienza por Casa.

Qué hacer el fin de semana

Después de una semana de trabajo y carreras para ir a dejar y a traer a nuestros hijos al colegio, clases de natación, karate, música, piñatas, repasos, etc., etc., etc…llega el deseado fin de semana. Toda la familia está junta, cada hijo quiere hacer algo distinto, incluso nosotras: desearíamos poder ir al desayuno con las amigas que tenemos meses de no vernos, ir a la fiesta de cumpleaños del año donde habrá baile, música, ver la película del momento con tu esposo, en fin, tantas cosas.
Pero si nos organizamos y balanceamos las diferentes actividades, podemos lograr un fin de semana muy enriquecedor y relajante para la familia. Un consejo importante es no calendarizar todo el día, y ocupar todo el día haciendo cosas ya que nos agotará. Es necesario tener momentos de ocio, de estar en casa en donde cada uno tenga un momento de privacidad y soledad: los chicos desean pintar, otros desean hacer manualidades, tomar una siesta, platicar tranquilamente, ver la televisión juntos, o bien tener un momento para meditar.
Puedes elegir una o dos actividades para el fin de semana: visitar el centro comercial nuevo, ir a algún museo para niños, ir al teatro a gozar una obra familiar, visitar algún parque cercano. Si es una época muy fría o lluviosa, pueden ir todos al cine a ver una película o una caricatura entretenida. Toda esta información la puedes encontrar en el periódico y escoger lo que más te convenga y se ajuste a los intereses de todos.
En todas estas actividades encontrarás material educativo, aprovecha cada momentos con tus hijos para enseñarles valores, reforzarles temas que estén viendo en el colegio, enseñarles más acerca de su entorno y la mejor manera de cuidarlo.
Fuente: http://www.enmicasa.com

LOS MÍOS, TUYOS Y NUESTROS

LOS MÍOS, TUYOS Y NUESTROS

Las familias modernas, modelos a estrenar

Los suyos, los míos, los de ambos. Hoy existen tantos modelos de familia como relaciones amorosas. A diferencia del siglo pasado en que una familia tipo constaba de papá, mamá y los niños, en la actualidad, con las segundas y hasta terceras nupcias, las cosas han cambiado y bastante. Así también surgieron diferentes conflictos.
Por ejemplo, celos entre la nueva pareja y el hijo, o entre los hermanastros. ¿Y qué pasa cuando uno de los padres quiere poner límites al hijo del otro? ¿Y cómo se hace para pasar las fiestas todos juntos teniendo en cuenta que cada uno de los niños tiene otra parte de la familia? ¿Y qué hay de esos/ esas ex acostumbrados a dar órdenes y manejar la vida de la nueva relación?
Por suerte el amor es capaz de traspasar cualquier barrera y sigue existiendo, pero tener una nueva relación estable luego de la separación implica un arduo trabajo.
Una amiga mía dice: “En estos casos hay que comprar el kit completo. Lo tomas o lo dejas”. Ella está orgullosa de que su novio sea muy buen padre, pero él se va hacia un extremo. Nadie discute que la prioridad siempre deben ser los hijos, mi amiga también los tiene. El problema es que constantemente le cambia los planes y queda tejiendo y destejiendo bufanditas de lana, como la recordada Penélope. Ella se queda desilusionada, con la autoestima por el piso y llena de furia, preguntándose: “¿Es realmente tan buen padre o se aferra a esa excusa para no armar una pareja en serio?”.
Otra conocida, luego de haberse separado volvió a convivir con un hombre y hasta decidieron tener un bebé. Feliz quiso contarle de la mejor manera posible la gran noticia a su hijo mayor. Pero se indignó porque el niño le dijo que su ex marido se había adelantado, ya que también iba a ser padre nuevamente. En síntesis, el chico que hasta ese momento era hijo único tuvo dos hermanitos al mismo tiempo, uno de su padre y otro de su madre.
Un caso llamativo es el de Laurita, la amiga de mi vecina, que se casó con un hombre mayor llamado Pablo. Aunque para ella es su primer marido, para él son sus terceras nupcias. Es decir lleva una gran familia a cuestas. Laura tiene la misma edad que Rocío, la hija de la primera mujer de su marido, con quien se lleva muy bien. Pero no tanto con Valeria, la verdadera primogénita de Pablo, que es del segundo matrimonio. Los mayores inconvenientes surgieron cuando Rocío tuvo a sus hijitos, a quienes Pablo adoraba cual si fueran sus nietos. Un tiempo después, su hija, Valeria, también quedó embarazada, entonces se enfurecía cuando sentía que su padre les brindaba más atención a sus nietos postizos que a los propios. Laura debía prestarles las orejas a todos y trataba de mediar pero no le resultaba nada fácil.
Formar nuevas familias implica rehacer nuevas normas de convivencia, donde cada uno tiene que encontrar su propio espacio, tratando de invadir lo menos posible al resto de los integrantes. Lo que importa en definitiva es priorizar la felicidad de cada uno. No es fácil pero vale la pena intentarlo.
Algunos consejos:
- Como padres debemos ser nosotros los que tomemos cualquier tipo de decisión. Una vez que nos pusimos de acuerdo con nuestra pareja hay que transmitírsela a nuestros hijos.
- Hablar mucho con los niños y demostrarles que siempre serán lo más importante. Eso no implica que no queramos a otras personas.
- Tratar de encontrar nuevos espacios para cada uno y respetarlos.
- Si bien no hay que ponerse en contra de las ex parejas, no permitir que se entrometan en la decisiones.
- Utilizar la experiencia anterior para no repetir errores.
Fuente:Paula Halperín

http://espanol.blogs.mujer.yahoo.com

LOS ABUELOS

LOS ABUELOS

Los abuelos: entre el amor y la disciplina

Descubre qué tipo de abuelito tiene tu bebé y fortalece los lazos entre ambos.
Los abuelitos del bebé desempeñan un papel muy importante y especial en la vida de tu hijo. Tradicionalmente a los abuelitos se les ha visto como personas extremadamente indulgentes y grandes colaboradores en la indisciplina de los hijos.
Hoy en día ya no es así, es una minoría quienes conservan esa imagen, y una gran mayoría muestran una realidad diferente.
Quizá se deba a que actualmente los padres se hacen abuelitos más jóvenes, estamos hablando de un promedio de 50 años aproximadamente, aunque hay quienes desde los 40 ya son abuelos.
Es más probable que estos abuelitos jóvenes aún se encuentren sanos, activos y trabajando jornadas completas, por lo cual disminuye el tiempo libre para dedicarles a los nietos.
Sin embargo eso no implica que los abuelitos no estén en disposición de proporcionar a los nietos sus atenciones y amor, simplemente que se dan estilos diferentes dependiendo de la forma en cómo tratan a los nietos y de los modos de participar en la vida familiar.

Estilos de abuelos

Según psicólogos expertos han identificado algunos “estilos de ser abuelos” que describen los modos de participar con la familia. Te mostramos cuáles son y las características de cada uno.
• Tradicional: Le gusta visitar a los nietos con regularidad y en cualquier oportunidad que se presenten están dispuestos a quedarse con ellos por un tiempo. Intentan no ser dominante para que los hijos no piensen que están influyendo en la educación de sus pequeños.
• Juguetón: Quieren participar más con las actividades de entretenimiento del niño, juegan con él y cada que pueden lo sacan a pasear. Buscan una relación cálida y amorosa con sus nietos fundamentada en el amor mutuo.
• Autoritario: Se consideran cabeza de la familia, y por tanto suponen que los hijos deben consultarle todo, sobre todo en cuanto a la educación y crianza de los nietos. Sus ideas son fijas y en ocasiones son renuentes a aceptar otras.
• Distante: Son aquellos que por alguna razón se encuentran lejos, ya sea porque viven en otra ciudad u otro rumbo; lo que hace que los momentos de convivencia con los nietos sean pocas, y por ello poco se involucran en la vida de ellos.

La recomendación
Sea cual sea el estilo de abuelo que tenga tu bebé, lo importante es que se desarrolle una relación positiva tanto de ellos con tu bebé, como tú con ellos.
Ten en cuenta que la comunicación familiar es esencial para la convivencia sana y positiva y que el mayor beneficio será a final de cuentas para tu pequeño, pues crecerá como un niño sano y feliz emocionalmente hablando.

La importancia de los abuelos / The importance of the grandparents

Los abuelos son muy importantes en el desarrollo del niño. Nietos y abuelos se unen para retroalimentarse.

Los abuelos son un claro ejemplo de la ley de la relatividad. Para muchos padres, son vistos como saboteadores y hasta conspiradores en lo que se refiere a la educación de los hijos. Para los hijos de estos mismos padres, son más bien vistos como el mejor aliado con el que cuentan en casa, las 24 horas del día, los 365 días del año. Y es que parece que en el momento justo del nacimiento de los nietos, los abuelos parecen ser digitados para eliminar de su vocabulario la palabra “no”. Todos los que hemos tenido el privilegio y el alto honor de disfrutar de nuestros abuelos, sabemos que una vez que han partido, queda un vacío enorme en nuestro corazón. Incluso, cuando la muerte los alcanza cuando los nietos ya son adultos. En mi caso, la balota me tocó temprano y sólo pude disfrutar de mi abuela materna hasta los 12 años, momento en el que sentí que me quitaron una columna de apoyo. Ella era la que única que me defendía cuando me imponían un plato que me repugnaba y la que me protegía cuando el niño de 11 años aún sentía miedo a la oscuridad.
Ciertamente los abuelos son lo máximo para un niño porque son adultos que se comportan como niños. Pero son mucho más que eso y quizás cuando se hable de la ingratitud de los hijos hacia los padres, también nos podamos referir al hecho de que los que son padres no reconocen el papel del abuelo en la casa. Por ejemplo, el caso de un matrimonio en que ambos trabajan y no disponen de mucho tiempo para estar junto al niño. Es evidente que una niñera, por más educada y sensible que sea no puede reemplazar el trabajo de los padres. Es aquí donde entra a tallar el comodín de tener un abuelo o un par o dos pares de ellos que ya sería de utopía. También tenemos el caso de los matrimonios que tienen varios hijos, escenario en donde cualquier ayuda es bienvenida y más la de los abuelos que tiene vasta experiencia en el asunto de la crianza de los niños. La gran ventaja de los abuelos sobre los padres –por emplear algún término- es la lectura que tienen de la situación. Ellos no pierden tiempo en dar órdenes a los niños, sino que le dan la vuelta al asunto y se concentran en entablar una relación de amistad con ellos.
En medio de esta relación con los abuelos, los niños sienten que llevan el control de las cosas, hecho que traslada el stress de estos hacia la nada. Todo se facilita y los abuelos simplemente vigilan que el entorno del niño sea seguro. Ambos encuentran libertad en este espacio y, a decir verdad, es una relación recíproca que busca identificación personal. En efecto, tenemos a los niños que se sienten liberados del ritmo estresante de los padres que todos los días tienen una lista de obligaciones y órdenes que les imponen, muchas de ellas en forma vertical. Por otra parte los abuelos, por su condición de avanzada edad, han sido dejados un poco de lado por sus hijos y ni qué decir por la sociedad, sienten que han perdido protagonismo y de alguna forma se sienten desamparados. De pronto ven que son importantes para alguien, en este caso los niños y por supuesto, no dudan en ofrecerles su amistad abiertamente, sin verticalidad. Este efecto, crea una sumatoria de fuerzas y muchas veces se convierte en una sólida unidad, muy enternecedora para los que la identifican desde fuera del círculo familiar.
Amigos muy queridos, muchas veces las decisiones que toman los padres respecto de sus hijos, riñen con la filosofía de los abuelos. En este punto es importante que la familia converse y se establezcan puntos comunes y áreas de interferencia para que todo marche en beneficio del niño. No son convenientes los discursos contradictorios y la única manera de solventar esta área es haciendo que la comunicación sea fluida. No es convenirte en ninguna forma la desautorización o descalificación y mucho menos delante del niño. Si se conversa, verán que los puntos a consensuar no son muchos y que ambas partes tienen un amplio campo de acción para interactuar con el niño sin necesidad de que los celos se cuelen en el seno familiar. Por otra parte, los niños aprenden valores muy importantes, por ejemplo el respeto y consideración hacia los ancianos. También se forjan los valores del respeto por la historia ya que los abuelos siempre traen las mejores historias bajo el brazo y, lo que es mejor, las anécdotas que nuestros padres protagonizaron cuando fueron niños también.
Dios bendiga,
Dorita
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The importance of the grandparents

The grandparents are very important in the development of the child. Grandchildren and grandparents join each other for retro-feeding.

The grandparents are a clear example of the law of the relativity. For many parents, they are seen as saboteurs and up to conspirators as for the education of the children. For the children of the same parents, they are rather seen as the best ally with whom they are provided at home, 24 hours of the day, 365 days of the year. And the fact is that it seems that in the exact moment of the birth of the grandchildren, the grandparents seem to be digitizing to eliminate of their vocabulary the word 'not'. All that we have had the privilege and the high honor of enjoying our grandparents; we know that once they have died, an enormous gap stays in our heart. Even when the death reaches them when the grandchildren are already adult. In my case, the ballot touched me early and only I could enjoy my maternal grandmother up to 12 years, moment in which I felt that they took a column of support from me. She was the only one that was defending me when they were imposing on me a meal that was disgusting me and the one that was protecting me when the 11-year-old child was still feeling fear of the darkness.
Truly the grandparents are the maximum thing for a child because they are adult that behave as children. But they are much more than that and perhaps when I spoke about the ingratitude of the children towards the parents, also let's be able to refer to the fact of that those who are parents do not recognize the role of the grandparents in the house. For example, the case of a marriage in which both work and have not a lot of time to be along with the child. It is clear that a babysitter, for more polite and sensitive that she is cannot replace the work of the parents. It is here where it begins to carve the joker of having a grandparent or a pair or two pairs of them that would be already of utopia. Also we have the case of the marriages that several children have, stage where any help is welcome and more that of the grandparents that has vast experience in the matter of the upbringing of the children. The big advantage of the grandparents on the parents – for using some term - is the reading that they have of the situation. They do not lose time in giving orders to the children, but they turn round it to the matter and concentrate in beginning a relation of friendship with them.
In the middle of this relation with the grandparents, the children feel that they take the control of the things, fact that the stress of these moves towards nothing. Everything is facilitated and the grandparents simply watch that the environment of the child is secure. Both find freedom in this space and, to tell truth, it is a reciprocal relation that looks for personal identification. In effect, we have the children who feel liberated of the stressful rhythm of the parents who every day have a list of obligations and orders that they impose on them, many of them in vertical form. On the other hand the grandparents, for their condition of advanced age, have been left a little of side by their children and what to say for the society, they feel that they have lost leading role and of some form they feel helpless. Suddenly they see that they are important for someone, in this case the children and of course, do not hesitate to offer them their friendship openly, without vertical position. This effect, a summation of forces creates and often ii turns into a solid unit, very touching for those who identify it from the outside of the familiar circle.
My very dearest friends, often the decisions that the parents take with regard to their children, argue with the philosophy of the grandparents. In this point it is important that the family converses and common points and areas of interference are established so that everything goes for the sake of the child. The contradictory speeches are not suitable and the only way of settling this area is doing that the communication is fluid. It is not to be convenient for you, about no form, the undermine the authority or disqualification and much less in front of the child. If it is spoken, they will see that the points of agreeing are not great and that both parts have a wide field of action to interact with the child without need of that the jealousy strains in the familiar bosom. On the other hand, the children learn very important values, for example the respect and consideration towards the elders. Also the values of the respect are forged by the history since the grandparents always bring the best histories under the arm and, which is better, the anecdotes that our parents led when they were children also.
God bless you,
Dorita